Piedra seca y minas

Antoni Gaudí, seguramente, podía observar hasta el hastío las múltiples construcciones de piedra seca que dividían las fincas en torno a la riera de Maspujols y en gran parte del municipio, un rasgo importante de los viñedos y olivares de la zona. Se trataba de un paisaje dominado por la naturaleza pero, a su vez, enormemente humanizado. Asimismo, la piedra limpia, dispuesta aprovechando el desnivel del terreno, destaca en obras como el Park Güell.

Por otro lado, la familia Gaudí demostró interés por las incontables minas del término de Riudoms que aún conservan muchos kilómetros de aguas subterráneas por todo el municipio. La abuela de Antoni, Rosa Serra, y su padre, Francesc Gaudí, fueron promotores de las minas Verge Maria y Sant Isidre; el mismo Gaudí fue presidente de la gestión de aquellas minas durante algunos años. En sus obras arquitectónicas, así como, a título personal, en la misma Casa Solariega de Riudoms, el genio siempre demostró un gran dominio del aprovechamiento de los recursos hídricos. Así se evidencia claramente en los surtidores y las fuentes de la torre Bellesguard y del mismo Park Güell.

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