Montsant y Priorat – Miró
Como es sabido, la infancia de Joan Miró estuvo marcada por las vacaciones que pasaba en Cornudella de Montsant con sus abuelos paternos. Los dibujos conservados en el fondo de la Fundació Joan Miró (FJM) de Barcelona dan fe de su paso por Cornudella, en 1906, con 13 años, y sus visitas a los pueblos de alrededor. Asimismo, en 1917, con 24 años, pintó una serie de cuadros en Siurana y Prades, adonde se desplazaba en verano desde su finca de Mont-roig, en sus visitas a los abuelos de Cornudella, a unos 30 km. Otros dibujos atestiguan sus visitas a los pueblos de alrededor: Albarca, Ulldemolins y Porrera, el pueblo de su bisabuela paterna.
Miró siempre volvía a aquellos pueblos del Priorat. Lo llevaba Francesc Solé Sedó, el taxista de Mont-roig que, en el documental Mont-roig: tornaveu mironià (Mont-roig: altavoz mironiano) (Martí Rom 2002), relataba: «Íbamos hacia Falset, a Escaladei. Hacíamos el trayecto en varias etapas. También le gustaba ir a Cornudella, al atardecer, cuando los campesinos se retiraban, no había muchos tractores, y los veías llevar la cosecha a lomos de sus animales, en los serones. Si era época de vendimia, llevaban una portadora a cada lado y el payés iba agarrado a la cola… Subíamos a Siurana. Allí hay un despeñadero desde el que se ve el pantano. Se asomaba como si estuviera en una plaza. A mí me daba miedo y me ponía a su lado… Se quedaba allí plantado un buen rato. De vez en cuando, me decía: “Qué buena tarde, ¿verdad?” Pero yo estaba totalmente pendiente de él…».
Miró siempre tuvo en gran estima aquellos paisajes del Priorat, las labores del campo del payés y los oficios como el de su abuelo, herrero de Cornudella. En los años cuarenta del siglo pasado inició su vertiente escultórica a partir de materiales vinculados con frecuencia a dichos oficios artesanales.
Falset, la capital del Priorat, está rodeada de campos de olivos y viña; de hecho, el vino es la esencia de la actividad agraria en la comarca. Os invitamos a descubrir la gran calidad de los vinos DO Montsant, la denominación más joven, en las bodegas modernistas de Falset o Cornudella y disfrutar de su oferta de actividades enoturísticas.
Los históricos y sinuosos caminos del vino en la DOCa (calificada) Priorat serpentean las viñas y nos conducen a pequeñas aldeas que albergan grandes bodegas. Su fama mundial se debe a la elaboración de vinos que transmiten la esencia de este paisaje singular, de manos de la cariñena y la garnacha. Desde el mirador de Torroja, os invitamos a contemplar el escenario idílico de estos viñedos.
En el corazón del Priorat late la legendaria Cartuja de Escaladei, una joya que, pese a los avatares de la historia, va recuperando paulatinamente su esplendor. ¡Visitadla sin falta!
