Paisajes que se beben

La viña y el vino también inspiraron a Gaudí, Miró, Casals y Picasso, presentes en su vida y obra. Hoy, con ocho denominaciones de origen y más de 300 bodegas, el sur de Cataluña invita a saborear unos paisajes únicos donde la tradición vitivinícola late desde hace más de dos mil años.

Baix Camp · Gaudí

El Baix Camp es una comarca que todavía conserva la esencia agrícola que caracterizaba el día a día de las poblaciones tarraconenses en el siglo XIX. Predominaban los cultivos de viña y olivo, que Antoni Gaudí observó y disfrutó. Por desgracia, la llegada de la filoxera provocó la desaparición de gran parte de las cepas, también en Riudoms.

A pesar de todo, gracias al trabajo de conservación del sector primario de Riudoms, siempre respetuoso con el legado de sus antepasados dedicados al cultivo de la tierra —como los abuelos campesinos de Gaudí, tanto por su rama paterna como paterna—, hoy en día podemos experimentar la esencia del paisaje que marcó la infancia y la adolescencia del genio.

En cuanto a enoturismo se refiere, merece la pena descubrir las bodegas incluidas en la Ruta del Vi DO Tarragona. En Riudoms, recomendamos la visita a la bodega celler Mas Amfres, así como también la del celler Porroig.

monestir de poblet antoni gaudi

Conca de Barberà – Gaudí

Las aventuras culturales de Gaudí y su gran amigo de la infancia Eduard Toda se sucedieron a lo largo de su vida, como lo demuestran las distintas actividades que se han podido documentar en las que participaron junto con la Associació Catalanista d’Excursions Científiques, asociación excursionista que reunía a personalidades e intelectuales de la época bajo el denominador común de la catalanidad.

Concretamente, visitaron a fondo las entonces ruinas del monasterio de Poblet —en compañía, entre otros, de Jacint Verdaguer— en mayo de 1882. Una crónica detallada de Àlvar Verdaguer (ingeniero y librero) cuenta que los expedicionarios fueron un total de veintinueve, llegados de muchos rincones de los Països Catalans, y que la iniciativa del viaje a Poblet y Santes Creus surgió durante un encuentro en Montpellier con motivo de la fiesta literaria de felibres y catalanes. 

El itinerario empezó en Tarragona y recorrió L’Espluga de Francolí, Poblet, Valls y Santes Creus antes de culminar en Tarragona, cuyo Museo Nacional Arqueológico conserva las firmas de tan ilustres visitantes.

 

Proyecto de restauración de Poblet

En su juventud (1869), Gaudí participó en la elaboración de un proyecto de restauración del monasterio de Poblet junto con sus amigos Eduard Toda (futuro diplomático y egiptólogo) y Josep Ribera (futuro cirujano), de quien partió la idea tras sus años de residencia en L’Espluga de Francolí. No era un proyecto menor: tenían una idea muy clara y decidida sobre la forma de incorporar a Poblet iniciativas de gestión cultural innovadoras y plenamente vigentes. En palabras del mismo Toda, en un artículo publicado en el periódico El Matí en junio de 1936, con motivo de la publicación del suplemento en homenaje a Gaudí: 

«Nos distribuiríamos las tareas. Gaudí se encargaría de levantar muros, rehacer tejados, reconstruir bóvedas y tapar las minas y agujeros abiertos por los buscadores del fantástico tesoro del monasterio escondido por los monjes. Ribera relataría los hechos y las gestas de la historia del lugar para despertar los sentimientos de los catalanes en favor de la reconstrucción. Yo reuniría el Archivo y la Biblioteca y, además, escribiría un libro que, impreso y vendido a seis cuartos (treinta céntimos) el ejemplar, proporcionaría los primeros medios para empezar la obra.  No dudábamos de nada, en la joven ilusión de nuestros años de primavera».

Cuando sus carreras profesionales los separaron, intercambiaron correspondencia al respecto durante varios años. Más adelante, Toda llegó a ocupar la presidencia del Patronato del Real Monasterio de Santa Maria de Poblet y, cuando rebasaba los ochenta años de edad, contribuyó a la restauración de este gran monumento histórico.

 

En el interior del monasterio de Poblet, patrimonio de la Humanidad, podréis visitar la antigua bodega donde antaño se producía el vino para la comunidad. El conjunto monumental está rodeado por un mar de viñas. Disfrutadlo, respirad su paz y saboread los vinos que os darán a probar durante las visitas guiadas de las bodegas de este rincón de la Conca de Barberà.

La denominación de origen también protege una ruta de bodegas modernistas en L’Espluga de Francolí, Montblanc, Sarral, Rocafort de Queralt o Barberà de la Conca. Escapaos y descubrid los vinos que elaboran con la variedad autóctona de esta DO: trepat (bonicaire).

paisatge vinya priorat

Montsant y Priorat – Miró

Como es sabido, la infancia de Joan Miró estuvo marcada por las vacaciones que pasaba en Cornudella de Montsant con sus abuelos paternos. Los dibujos conservados en el fondo de la Fundació Joan Miró (FJM) de Barcelona dan fe de su paso por Cornudella, en 1906, con 13 años, y sus visitas a los pueblos de alrededor. Asimismo, en 1917, con 24 años, pintó una serie de cuadros en Siurana y Prades, adonde se desplazaba en verano desde su finca de Mont-roig, en sus visitas a los abuelos de Cornudella, a unos 30 km.  Otros dibujos atestiguan sus visitas a los pueblos de alrededor: Albarca, Ulldemolins y Porrera, el pueblo de su bisabuela paterna.

Miró siempre volvía a aquellos pueblos del Priorat. Lo llevaba Francesc Solé Sedó, el taxista de Mont-roig que, en el documental Mont-roig: tornaveu mironià (Mont-roig: altavoz mironiano) (Martí Rom 2002), relataba: «Íbamos hacia Falset, a Escaladei. Hacíamos el trayecto en varias etapas. También le gustaba ir a Cornudella, al atardecer, cuando los campesinos se retiraban, no había muchos tractores, y los veías llevar la cosecha a lomos de sus animales, en los serones. Si era época de vendimia, llevaban una portadora a cada lado y el payés iba agarrado a la cola… Subíamos a Siurana. Allí hay un despeñadero desde el que se ve el pantano. Se asomaba como si estuviera en una plaza. A mí me daba miedo y me ponía a su lado… Se quedaba allí plantado un buen rato. De vez en cuando, me decía: “Qué  buena tarde, ¿verdad?” Pero yo estaba totalmente pendiente de él…».

Miró siempre tuvo en gran estima aquellos paisajes del Priorat, las labores del campo del payés y los oficios como el de su abuelo, herrero de Cornudella. En los años cuarenta del siglo pasado inició su vertiente escultórica a partir de materiales vinculados con frecuencia a dichos oficios artesanales.

Falset, la capital del Priorat, está rodeada de campos de olivos y viña; de hecho, el vino es la esencia de la actividad agraria en la comarca. Os invitamos a descubrir la gran calidad de los vinos DO Montsant, la denominación más joven, en las bodegas modernistas de Falset o Cornudella y disfrutar de su oferta de actividades enoturísticas.

Los históricos y sinuosos caminos del vino en la DOCa (calificada) Priorat serpentean las viñas y nos conducen a pequeñas aldeas que albergan grandes bodegas. Su fama mundial se debe a la elaboración de vinos que transmiten la esencia de este paisaje singular, de manos de la cariñena y la garnacha. Desde el mirador de Torroja, os invitamos a contemplar el escenario idílico de estos viñedos.

En el corazón del Priorat late la legendaria Cartuja de Escaladei, una joya que, pese a los avatares de la historia, va recuperando paulatinamente su esplendor. ¡Visitadla sin falta!

do penedes

Penedès – Casals

«Cuando cierro los ojos, veo el mar de Sant Salvador y el pueblo marinero de Sitges, con sus barquitas de pesca en la arena y las viñas, los olivos y los granados del Camp de Tarragona, el río Llobregat y los picos de Montserrat. Cataluña es la tierra en que nací y la amo como a una madre».

El mismo Casals, según recoge Albert E. Kahn en su libro Reflexions, describe los sonidos y elementos del paisaje natural y humano en los que el genio encontró su inspiración: el mar Mediterráneo, el resplandor de la luz del sol, el sonido del viento y las olas, las nubes cambiantes, los cantos de las alboradas, el bullicio de las tareas de los pescadores o viñateros. 

En la DO Penedès podéis recorrer caminos únicos flanqueados por viñas que os conducirán a pueblos como El Arboç modernista o Banyeres del Penedès, con una torre vigía que atestigua su pasado milenario.

¿Conocéis la Vía Augusta Penedès? Se compone de varias etapas y discurre por paisajes que configuran un mosaico de viñedos que cambia de color en cada estación. Podréis disfrutar de visitas guiadas que ofrecen sus bodegas, algunas con vistas al mar, ¡y saborear vinos con más de dos mil años de historia! Aprovechad la ocasión para visitar el nuevo museo Vinseum de las Culturas del Vino de Cataluña, en Vilafranca del Penedès.

En El Vendrell hay dos bodegas de la DO Penedès: Jané Ventura, una bodega de familia que, desde 1914, produce vinos y cavas de autor que expresan la esencia del Baix Penedès, y Avgvstvs Forvm, una pequeña bodega de carácter familiar donde se elaboran vinos de calidad y vinagres agridulces gourmet (presentes en el menú de la gala de entrega de los Premios Nobel, así como en restaurantes con estrellas Michelin).

do tarragona

Tarragona – Gaudí, Jujol

Si Joan Fuster, escritor valenciano, hablaba del esplendor económico “de la naranja”, aquí podríamos hacer referencia a la prosperidad “de la viña”. 

A esa pujanza contribuyó, ciertamente, la confianza que la moderna burguesía de la época depositó en una serie de arquitectos geniales fieles a una tradición artística pero abiertos a crear nuevos lenguajes estéticos. De este modo, recurriendo a materiales a menudo reciclados, dichos artistas apostaron por la vuelta a los orígenes y la autenticidad, que plasmaron en grandes masías, bodegas cooperativas o ermitas. Por ejemplo, Josep Maria Jujol, destacado colaborador de Gaudí, ideó un lenguaje muy personal, a la medida de los pueblos rurales en los que trabajaba, empleando materiales propios del campo y adaptando los usos de sus construcciones al clima y a las cosechas.

El santuario de la Mare de Déu de Montserrat de Montferri (obra del mismo arquitecto) desde los campos que lo rodean, con la figura de tan singular ermita alzándose sobre las viñas, es una imagen que entrelaza arquitectura y naturaleza. También constituye la perfecta síntesis de la lucha a contracorriente de las ideas del artista, que desea hacer avanzar su sociedad con los pies bien asentados en la tierra. Este principio, en el ámbito literario catalán, es una característica definitoria de la novela modernista y, sin lugar a dudas, uno de los valores que unen el pensamiento de las cuatro figuras del Paisaje de los Genios.

Los vinos de la DO Tarragona transmiten la esencia del Mediterráneo. ¿Sabíais que los romanos los importaban hasta la capital del Imperio? Desde entonces, los vinos producidos bajo el paraguas de esta denominación son únicos, frescos y con aromas que nos transportan a los paisajes del vino mecidos por la marinada, con el protagonismo singular de la variedad macabeo.

Os invitamos a probarlos en lugares únicos como el Alt Camp, donde encontraréis la catedral del vino de Nulles, con su marca Adernats, al abrigo del mencionado santuario modernista de Montferri; o en el Tarragonès, con viñas costeras en pueblos como Salomó o Vila-seca. En el Baix Camp, os proponemos hacer parada en pleno corazón de las Montañas de la Costa Daurada.  

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Terra Alta – Picasso

De Pablo Picasso, es notoria su relación con los labriegos y ganaderos durante las temporadas que pasó en Horta de Sant Joan, en los albores del siglo XX. Hay constancia de la hermandad que se creaba alrededor de la mesa y los vinos de la Terra Alta durante las tertulias que mantenía con sus amigos en hostales y cafés, en un enclave mediterráneo, de interior y rural por excelencia.

Durante la segunda estancia del artista en Horta, en el verano de 1909 y en compañía de Fernande Olivier, su musa, Pablo Picasso compartió tertulia y partidas de dominó con sus amigos del café de Vives y Casa Pessetes. Picasso y Fernande se alojaron en el Hostal del Trompet, muy cerca de la casa de Tobies Membrado, situada en la plaza Major y en cuya buhardilla Picasso instaló un improvisado estudio aquel verano.

Sin duda, los aromas y sabores característicos de los vinos de la Terra Alta conformaron el ambiente de aquellas noches de inspiración. Asimismo, la cultura del vino en general y sus raíces en la mitología grecorromana influyeron profundamente la obra del artista.

En la DO Terra Alta descubriréis el alma de la garnacha blanca y un auténtico paraíso rural. Predominan las variedades tradicionales de uva y vinos de gran singularidad. Su situación geográfica, de alto valor paisajístico, le ha valido el reconocimiento de la Unesco como Reserva de la Biosfera.

Podéis consultar las actividades propuestas en la ruta del vino de la Terra Alta. No os perdáis la visita a la catedral del vi de Pinell de Brai y otras bodegas modernistas de la comarca, como la de Gandesa.

vermut de reus

Vermut de Reus – Gaudí

La ciudad de Reus ha mantenido viva la tradición de ir a tomar el vermut para amenizar la charla con familiares y amigos en plazas como la del Mercadal (mercado), donde se encuentra el Gaudí Centre. El vermut de Reus es famoso porque está rodeado de cierta aura de misterio y cuenta con una fórmula secreta, compuesta por alrededor de cien plantas aromáticas distintas. Su larga historia está vinculada a la producción de aguardiente y vino y la importante ruta de exportación Reus-París-Londres existente desde finales del siglo XVII a finales del siglo XVIII.

Es imprescindible probar el vermut en la ciudad que vio nacer a Antoni Gaudí y que, indudablemente, desprendía el perfume de este licor de plantas aromáticas. Tal vez, el vermut también acompañaba al joven arquitecto en sus frecuentes excursiones culturales y científicas por el Camp de Tarragona y más allá. ¡Visitad la Estación Enológica de Reus!

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