Las aventuras culturales de Gaudí y su gran amigo de la infancia Eduard Toda se sucedieron a lo largo de su vida, como lo demuestran las distintas actividades que se han podido documentar en las que participaron junto con la Associació Catalanista d’Excursions Científiques, asociación excursionista que reunía a personalidades e intelectuales de la época bajo el denominador común de la catalanidad.
Concretamente, visitaron a fondo las entonces ruinas del monasterio de Poblet —en compañía, entre otros, de Jacint Verdaguer— en mayo de 1882. Una crónica detallada de Àlvar Verdaguer (ingeniero y librero) cuenta que los expedicionarios fueron un total de veintinueve, llegados de muchos rincones de los Països Catalans, y que la iniciativa del viaje a Poblet y Santes Creus surgió durante un encuentro en Montpellier con motivo de la fiesta literaria de felibres y catalanes.
El itinerario empezó en Tarragona y recorrió L’Espluga de Francolí, Poblet, Valls y Santes Creus antes de culminar en Tarragona, cuyo Museo Nacional Arqueológico conserva las firmas de tan ilustres visitantes.
Proyecto de restauración de Poblet
En su juventud (1869), Gaudí participó en la elaboración de un proyecto de restauración del monasterio de Poblet junto con sus amigos Eduard Toda (futuro diplomático y egiptólogo) y Josep Ribera (futuro cirujano), de quien partió la idea tras sus años de residencia en L’Espluga de Francolí. No era un proyecto menor: tenían una idea muy clara y decidida sobre la forma de incorporar a Poblet iniciativas de gestión cultural innovadoras y plenamente vigentes. En palabras del mismo Toda, en un artículo publicado en el periódico El Matí en junio de 1936, con motivo de la publicación del suplemento en homenaje a Gaudí:
«Nos distribuiríamos las tareas. Gaudí se encargaría de levantar muros, rehacer tejados, reconstruir bóvedas y tapar las minas y agujeros abiertos por los buscadores del fantástico tesoro del monasterio escondido por los monjes. Ribera relataría los hechos y las gestas de la historia del lugar para despertar los sentimientos de los catalanes en favor de la reconstrucción. Yo reuniría el Archivo y la Biblioteca y, además, escribiría un libro que, impreso y vendido a seis cuartos (treinta céntimos) el ejemplar, proporcionaría los primeros medios para empezar la obra. No dudábamos de nada, en la joven ilusión de nuestros años de primavera».
Cuando sus carreras profesionales los separaron, intercambiaron correspondencia al respecto durante varios años. Más adelante, Toda llegó a ocupar la presidencia del Patronato del Real Monasterio de Santa Maria de Poblet y, cuando rebasaba los ochenta años de edad, contribuyó a la restauración de este gran monumento histórico.
En el interior del monasterio de Poblet, patrimonio de la Humanidad, podréis visitar la antigua bodega donde antaño se producía el vino para la comunidad. El conjunto monumental está rodeado por un mar de viñas. Disfrutadlo, respirad su paz y saboread los vinos que os darán a probar durante las visitas guiadas de las bodegas de este rincón de la Conca de Barberà.
La denominación de origen también protege una ruta de bodegas modernistas en L’Espluga de Francolí, Montblanc, Sarral, Rocafort de Queralt o Barberà de la Conca. Escapaos y descubrid los vinos que elaboran con la variedad autóctona de esta DO: trepat (bonicaire).