Los plataneros de la Boca de la Mina
Gaudí solía referirse al eucalipto que veía a través de la ventana de su estudio diciendo: «Este árbol cercano a mi obrador, éste es mi maestro». Hacía el paralelismo entre la estructura de un árbol y las columnas de la Sagrada Familia. «La construcción tiene por objeto librarnos del sol y de la lluvia: es imitada por el árbol, ya que éste es un captador de sol y lluvia. La imitación llega hasta los elementos, pues las columnas fueron primero árboles; y más tarde vemos como los capiteles se ornamentan con hojas». Por lo tanto, las raíces se convierten en fundamentos, el tronco en la columna, los nudos de los árboles son los capiteles, las ramas, las columnitas superiores, y el follaje se observa en la bóveda o cubierta de la construcción. A través de la fronda de hojas se ve la luz del sol durante el día y, de noche, las estrellas del firmamento. Los capiteles o nudos de la columna son el elemento de transición entre el tronco y las ramas. De igual modo, en los plataneros, para curar la herida producida al cortar una rama, nace un reborde, y Gaudí lo incorpora en los capiteles de la Sagrada Familia.

