Los pájaros
El delicado canto de los pájaros, como el de los canarios que lo acompañaban a primera hora de la mañana mientras interpretaba a Bach al piano. El cant dels ocells es un villancico popular catalán de autor anónimo, transmitido oralmente de generación en generación, que Pau Casals elevó a su máxima expresión y reconocimiento artístico y simbólico. Durante su exilio, a raíz de la Guerra Civil, el maestro siempre concluía sus conciertos y festivales con esta pieza. Él mismo explicaba de qué manera le inspiraba el canto de los distintos pájaros que escuchaba en El Vendrell, aquel gozo de sonidos de la naturaleza: «¡Y cuánta vida en Navidad! En “El cant dels ocells” son las águilas y los gorriones, los ruiseñores y los reyezuelos, quienes dan la bienvenida al niño cantándole como una flor que deleitará la tierra con su dulce fragancia. Y los tordos y los jilgueros cantan que la primavera ha llegado y que las hojas de los árboles se abren y se tornan verdes».
En 1971, en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, cuando Pau Casals estrena el Himno a la paz, acaba el concierto, como es conocido, con un discurso sobre los valores de la nación catalana y un solo de violonchelo. Entonces afirma que, para él, los pájaros de su tierra piaban «¡Paz!»: «Los pájaros, cuando vuelan por el cielo, van cantando: “¡Paz! ¡Paz! ¡Paz!” y es una melodía que Bach, Bethoven y todos los grandes habrían admirado y amado. Y, además, brota del alma de mi país, Cataluña».
