Líquenes
En general, podemos decir que la naturaleza que rodeaba a Gaudí en las temporadas que pasaba en Riudoms se teñía de un tono amarillento, sobre todo en las épocas más secas o invernales. En este entorno rural, destacan los líquenes, simbiosis de hongo y alga, que crecen en las piedras o en las cortezas de los árboles de la riera de Maspujols y tierras adyacentes, pues presentan rugosidades y adoptan formas muy especiales, así como tonalidades que varían a lo largo del año y van pasando por toda la gama de amarillos. Con toda seguridad, dichos líquenes inspiraron los ricos motivos vegetales de las obras arquitectónicas de Gaudí; entre otros, las flores y relieves de la fachada de la Casa Vicens o las combinaciones de texturas logradas mediante el uso de materiales singulares del Park Güell.
